predicación biblica

La importancia de la predicación Bíblica en la Iglesia de Dios

La predicación Bíblica es vital para  toda iglesia. Aunque no es todo para la salud de los miembros, si que es el plato fuerte en la alimentación de los hermanos en la fe.

John Stott, en su libro “La predicación puente entre dos mundos”, sostiene que la iglesia es débil mientras su predicación es débil, y que sin duda siempre los grandes avivamientos y reformas de la iglesia iban a acompañadas de predicadores valientes, audaces y llenos del Espíritu Santo, que supieron cómo llevar el mensaje de salvación a las necesidades y problemas de su época.

Cuando Guido de Bress escribe las palabras contenidas en la confesión la mayoría de los cleros procuraban solamente dar algunos inventos o historias de interés para todos, llenando la iglesia de simple entretenimiento. Negando así el evangelio a las personas comunes, esto fue un cambio completamente radical, la primera señal de la verdadera iglesia es la predicación pura del Evangelio. Centrada en Cristo y su Evangelio, para la salvación de los pecadores y edificación de la Iglesia.

La importancia de la predicación Bíblica en el funcionamiento de la Iglesia

Me gustaría plantear una pregunta hipotética ¿Qué pasaría con la Iglesia de Dios sin la predicación?  Claro, que nosotros dependemos de Dios en todo momento, y la predicación es solamente mediática. Pero la Escritura señala tal importancia a la predicación como medio de gracia que la iglesia sin la predicación caería en una condición lamentable.

La iglesia no puede funcionar debidamente, puesto que es una parte importante por la cual Dios entrega su Palabra a su Iglesia, lo cual determina aquí su relación con su funcionamiento. El medio por el cual Dios entrega su Palabra iluminada es la predicación expositiva (Sal. 1119:130), la cual al conceder entendimiento al mismo tiempo concede frutos (Mt. 13:23). Estos frutos son sumamente necesarios para el buen funcionamiento de la Iglesia (cp. 1 Co. 13; Gal. 5).

La Iglesia no puede funcionar debidamente sin la exposición clara de las Escrituras, puesto que es una forma especial sobre la cual Dios ha deseado salvar a los pecadores (1 Co. 1:21). De hecho la misma naturaleza de la Palabra Evangelio (buenas nuevas) implica la encomienda de heraldos, predicadores que van exponiendo el mensaje a las naciones. Sin este evangelio no existe iglesia.

La predicación Bíblica para la capacitación de los miembros

De aquí se deriva consecuentemente que existe un ministerio sobre el cual Dios capacita a los otros ministerios para la edificación de la Iglesia (Ef. 4:11-16), tal es el pensamiento en Efesios y Corintios sobre el funcionamiento de la iglesia, una maquinaria que en su funcionamiento se construye e edifica a sí misma.

El texto en cuestión designa a los pastores y maestros (expositores de la Palabra) como dones de Dios, es decir son regalos de parte de Dios a su iglesia. Lo que significa que la institución de la predicación no es para el bienestar o provecho de los predicadores, sino para la Iglesia.

Afirma también que estos dones, o el adecuado ejerció de estos dones perfecciona, prepara o capacita a los miembros de la iglesia. Así que la predicación no simplemente tiene poder para salvar (un poder derivado del evangelio y no en sí mismo), sino también para capacitar a los miembros de la iglesia de Dios. Y dice, además, que es para la obra del ministerio.

Supongamos que alguien desea hacer un edificio, y contrata una gran variedad de personas para realizar la construcción, ingenieros, diseñadores de interiores, albañiles de toda clase, y electricistas. Claramente ninguna de estas personas puede trabajar sin:

  1. Estar preparados para cumplir su función y;
  2. Sin tener los instrumentos y materiales adecuados para llevar a cabo la tarea.

Lo que nos dice este texto es que Dios capacita y equipa a los miembros de la iglesia para el servicio del ministerio por medio de la predicación.

Todo esto apunta a una sola cosa: la edificación del cuerpo de Cristo, es importante el ministerio cristiano, el sacerdocio de todos los creyentes ¡Claro que sí! Y es precisamente por esa razón que la predicación eficaz y pura del Evangelio es tan importante dentro de la iglesia de Dios.

La importancia de la predicación Bíblica en la santificación de la Iglesia

Una iglesia santa es una iglesia conforme al corazón de Dios, que agrada a su Amado en todo lo que hace, pero esta santidad no crece ni se mantiene sin la predicación pura del Evangelio.

La predicación de la Palabra como un medio de gracia

Los medios de gracia son aquellos que Dios mismo ha instituido para derramar de su gracia sobre la iglesia, no es que Dios no pueda otorgar de su gracia como le plazca, pero oficialmente Dios ha instituido dos: la predicación y los sacramentos. Esta gracia es la que Dios otorga al pecador para que sea salvo, rescatado de sus pecados y trasladado a una correcta relación con Dios.

Esto es cierto no tan solamente para su conversión sino también para su santificación, es entonces la predicación como medio de gracia un instrumento de Dios para santificar a su pueblo. Sucedían cosas interesantes cuando la Palabra de Dios se exponía con claridad (Neh. 8), las personas se arrepentían y buscaban de Dios.

La Palabra de Dios convierte el alma y lo cual es cierto también en su modalidad predicada (Sal. 19:7-11), hace sabios a los hombres, les permiten vivir agradando a Dios. La predicación es un medio de gracia porque es un medio de la Palabra de Dios, y en esto, vemos que Dios ha obrado poderosamente en la historia.

La relación entre la predicación Bíblica, el Espíritu Santo y la Palabra de Dios

¿Qué relación existe entre el Espíritu Santo, la Palabra de Dios y la predicación? Y en toda esta ecuación ¿Dónde queda el predicador? El evangelio para que pueda llegar a los corazones debidamente debe en consideración de:

  1. El poder del Espíritu Santo: es imposible que se logre algo en la predicación sin el trabajo del Espíritu Santo, solamente puede llegar de forma efectiva y verdaderamente impactante a las vidas de las personas cuando las palabras proclamadas son llenas por poder del Espíritu Santo (1 Tes. 1:5).
  2. En fidelidad de la Palabra de Dios: cuando el apóstol Pablo se despidió de los Efesios declaro haberles declarado todo el consejo de Dios, no su propio consejo, ni mucho menos otras cosas como filosofías o historias, sino el consejo de Dios (Hch. 20:27), lo cual demuestra que el sello de la fidelidad ministerial y a su vez de su eficacia, se encuentra en exponer correctamente el corazón y el sentido de las Escrituras.
  3. El predicador debe ser capaz: la preparación ministerial tiene una larga historia, siempre ha sido preocupación en la iglesia y muy particularmente la preparación para la predicación. El predicador es importante, su vida, sus dones, sus ideas, sus conceptos, sus conocimientos, su experiencia con Dios, su testimonio, todo ello vienen a ser instrumentos utilizados por Dios para llevar a cabo la obra. Siempre cuando Dios deseaba reavivar su iglesia, siempre formo a predicadores y maestros capaces para tal tarea.

La importancia de la predicación en la salvación de la Iglesia

¿Puede la salvación puede ser completa sin la predicación del Evangelio? ¿Qué función cumple dentro del plan de salvación la predicación?

La predicación Bíblica para salvación a los perdidos

Sin la predicación pura del Evangelio no hay salvación de los no creyentes (1 Co. 1:18-25), no hay plantas en la vid del señor sin sembradores de semillas. Nosotros sembramos, otros aramos, pero Dios es el que da crecimiento.

Hay Iglesias que preguntan ¿Por qué somos tan pocos? O ¿Por qué hay tan pocas conversiones? Antes de preguntar por ello, diría que revisáramos primero la predicación del Evangelio en todas sus esferas, empezando por una revisión del pulpito, y luego de los miembros de la iglesia. Y lo más probable es que nos encontremos con una situación bastante seria.

La predicación Bíblica para la salvación de la iglesia

Pablo ordeno a Timoteo que cuidara de sí mismo y de su enseñanza, y que haciendo tal cosa salvaría a los que le oyen (1 Ti. 4:16; 2 Co. 1:6), esto tiene mayor comprensión en el contexto de la iglesia y sin duda se refiere a los creyentes, quienes son los que más oyen a los predicadores. Esto puede tener dos formas de interpretarse,

  1. En el sentido de que se completa la salvación de aquellos que han creído, de forma que son santificados o alcanzan mayor comprensión de las verdades del Evangelio.
  2. Que son salvos por primera vez, y considero que ambas son ciertas.

Puesto que en muchas ocasiones la predicación convierte personas que creen ser convertidas y verdaderamente no lo son. Sea como sea, la verdadera predicación pura del Evangelio produce tal maravilla.

Conclusión

Todo esto nos muestra la importancia de la doctrina y de la Escritura en la Iglesia, la confesión no hace tanto énfasis en la forma de la predicación, puesto que esta ciertamente puede cambiar de un momento a otro, sino en el contenido de la predicación. La señal de la verdadera Iglesia, y a la cual tenemos deber de unirnos es aquella que se distingue por una predicación celosa por la pureza del Evangelio, el cual es cristocentrico y solamente por gracia.

El deber solemne de los oficiales

Creo que cuando la confesión habla de este punto piensa principalmente en los oficiales, y por tanto, el ejercicio adecuado de la predicación. Claro que este articulo tiene su sentido en su contenido, pero es triste ver como la santa doctrina del Evangelio es predicada en muchas ocasiones de forma descuidada y pobre.

A nosotros los ministros, a los cuales se nos encarga la tarea de predicar, tenemos una solemne tarea de predicar todo el consejo de Dios, en el poder de Dios y fidelidad a la Palabra de la mejor manera posible para edificar a la Iglesia de Dios de la mejor manera posible. Es simplemente un reto sobre el cual nadie, por más que se esfuerce, puede considerar como tarea fácil o sencilla, o en palabras del apóstol Pablo no somos competentes por nosotros mismos.

Por eso nuestros predicadores deben esforzarse en ser buenos predicadores, llevar el mensaje del Evangelio con todas sus fuerzas, pero nunca en sus propias fuerzas, orar fervientemente por la predicación y estudiar diligentemente la Escritura.

El deber solemne de los miembros

Los miembros de la iglesia, aquellos que no son predicadores formales, deben tener en alta estima este ministerio apoyándolo con rogativas y suplicas constantes, como también con sus ofrendas. Es triste ver cuántas personas están deseosas de tener mejores predicadores en sus iglesias pero al mismo tiempo no están dispuestos a pagar el precio por ello, mucha oración y apoyo se requiere de parte de la iglesia para fomentar buenos predicadores.

También hay otro elemento, y considero que los miembros deben aprender a comunicar con sus ministros las muy posibles formas de hacer más accesible el mensaje del evangelio, indicando su reacción al sermón. A veces me hago la pregunta ¿Por qué un sermón es considerado mejor que otro? Y lo que a veces descubro es que la respuesta la tiene la iglesia. Claro, que en ocasiones un sermón que se considera malo, homileticamente hablando, es considerado bueno por pura gracia por la obra del Espíritu Santo en los corazones.

Por otro lado, la iglesia también tiene la tarea de predicar de forma pura el evangelio. La Iglesia es la proclamadora de las bondades de Dios en el evangelio. Por tanto la señal de la iglesia verdadera es una membrecía que predica el Evangelio a los perdidos, un evangelio puro, sin aditivos ni contaminantes. Y fíjese que es predicar el Evangelio, no hablar acerca de Dios y su provisión o cualquier tema que se nos pase por la cabeza, es la predicación pura del Evangelio con celo por la conversión de las almas.

1 comentario en “La importancia de la predicación Bíblica en la Iglesia de Dios”

  1. Pingback: 5 consejos para prepararnos para el día del Señor — Iglesia Reformada Valencia Sur

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *